lunes, 4 de octubre de 2010

Disfrutá tu "bronceador"

Desde que tengo memoria escucho el trillado, repetitivo pero no poco acertado consejo "aprovechá todo al máximo".

Mientras hago algo tan simple y trivial como sentarme en mi patio a tomar sol, sin saber bien dónde apoyar el cuaderno donde escribo, tapando una parte de mi abdomen con el brazo izquierdo p sostenerlo y con una letra un tanto desprolija, m pongo a reflexionar esto con un ejemplo tan común que es raro como p desencadenar algo como esto. Es que m gusta tanto llevar las cosas a un contexto más profundo y hasta, podría decirse, exagerado....

Hacía tiempo que buscaba mi bronceador, obviamente sin tener éxito, ya que, como de costumbre, no recordaba dónde lo había guardado, cosa que m pasa con absolutamente todo, o la gran mayoría de las cosas, por lo menos.
Cada vez que m proponía ir a tomar sol, cansada de buscarlo siempre en los mismos lugares (por si la primera vez no lo ví, vió) y evitando preguntar por su paradero a mi progenitor, p no tener la respuesta obvia y que m enferma escuchar "no sé, Pipi, a eso lo usas vos" o el suponer de siempre, echandole la culpa al tercerito de la casa: "no lo habrá agarrado Tadeo, ¡¿no?!", siempre terminaba optando por otras alternativas, aceites, cremas, o directamente: nada.
Hoy, se m ocurrió buscar en un lugar donde no m había fijado antes (no viene al caso decir dónde, obviamente, porque no es el tema en cuestión) y, como era de suponerse, lo encontré, junto con varias cosas que también hacía tiempo m preguntaba dónde podían estar.
Apenas m lo puse, noté que, lógicamente, estaba por la mitad, por el hecho de no ser nuevo, y... lo noté medio vacío (en vez de medio lleno, porque claro, soy yo, que aborrezco el optimismo) y ya pensé en la posibilidad de comprar otro, probablemente sin esperar a terminarlo, o dejándolo ahí, como opción por si algún día falta el nuevo. Quién sabe

El quid de la cuestión, es algo bastante obvio, y lo dejo a criterio de whoever lea esto, así que no voy a explayarme. Sólo limitarme a decir que es una buena analogía, y que si bien, por el momento, no m siento identificada de manera directa, suele pasar.

Au revoir!

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